Ana: Relojes inspirados en la paz

En un tiempo de oscuridad, Ana Frank demostró a través de las palabras de su diario íntimo que el humor, la ternura, el coraje, la alegría y la clarividencia son las mejores armas para combatir el odio y la intolerancia.

Annelies Marie Frank era alemana, pero tenía ascendencia judía por lo que permaneció oculta junto a su familia y otras cuatro personas durante dos años y medio en un refugio. Desde allí la joven narró su visión de la invasión alemana en Holanda durante la Segunda Guerra Mundial con palabras vibrantes. En aquel diario, bautizado como ‘Kitty’ la joven describió los días de cautiverio, cómo vivían en la llamada ‘casa de atrás’, detalló el miedo que sentía ante cada explosión de las bombas que destruían el mundo que conocía y el temor a ser descubiertos que les invadía a los escondidos en aquel refugio en Ámsterdam.

Los siete consiguieron ocultarse durante más de dos años hasta que, al ser descubiertos, los deportaron a los campos de concentración. Ana no sobrevivió al campo de concentración de Bergen-Belsen, pero sus palabras están vivas todavía, exaltando un horizonte moral basado en la libertad, el respeto a la vida humana y la solidaridad.

¡Viva la vida!